terapia de pareja
La intervención en pareja puede venir de innumerables situaciones tales como: una ruptura, los
celos, la dependencia emocional, discusiones, dudas o miedo al compromiso, problemas de
comunicación o convivencia, relaciones tóxicas, infidelidad que surge como un síntoma de crisis
de pareja.

Las parejas que acuden a terapia suelen hacerlo porque a lo largo del tiempo sus integrantes se
han ido distanciando. Suelen tener poca intimidad, una vida sexual escasa y poco estimulante,
con apenas espacios y tiempos comunes.

Desde el punto de vista sistémico, los problemas en pareja se suelen remitir al ciclo vital. Se
entiende que las parejas pasan por una serie de etapas de desarrollo que van cumplimentando
“crisis de compromiso”, “crisis de convivencia”, la “crisis del primer hijo”, “crisis del nido vacío”,
etc. Los problemas surgen cuando la transición de una etapa a otra no se realiza adecuadamente
y la pareja no consigue adaptarse a la nueva situación.

Desde el punto de vista relacional, entendemos que tanto para parejas conflictivas como para
aquellas distanciadas se debe trabajar necesariamente en dos frentes. Por un lado ayudar a la
pareja a reducir y controlar las interacciones negativas y sobrellevar las que resulten irresolubles
y promover activamente los intercambios positivos y reforzantes.

Trataremos de que ambos miembros de la pareja sientan que ganan en su interacción y les
compensa seguir como pareja.